Cuando hablamos de prevención de ahogamientos, la mayoría de la gente piensa inmediatamente en los niños.
Adultos de 70 años o más presentan ahora a nivel mundial una tasa de ahogamiento más alta que los niños menores de cinco años (Işın & Peden, 2026).
Las cifras detrás del cambio
Using data from the Global Burden of Disease (GBD) Study, the authors report:
- Adultos ≥70 años (2021): 8,15 muertes por cada 100 000 habitantes
- Niños menores de 5 años (2021): 7,66 muertes por cada 100 000
Por primera vez, los adultos mayores superaron a los niños pequeños en las tasas mundiales de ahogamientos accidentales.
Esto no significa que los niños ya no corran peligro, pero sí pone de manifiesto una laguna en materia de prevención.
Aunque las intervenciones centradas en los niños han mejorado significativamente en las últimas décadas, los adultos mayores han quedado en gran medida al margen de las estrategias de prevención de ahogamientos.
¿Por qué aumenta el riesgo con la edad?
El estudio destaca varios factores que contribuyen a ello:
- Disminución de la fuerza y la resistencia musculares
- Enfermedades cardiovasculares y afecciones crónicas
- Deterioro del valor contable
- Polifarmacia (múltiples medicamentos que afectan al estado de alerta o la coordinación)
- Consumo de alcohol combinado con exposición al agua
- Caídas al agua, incluso en entornos domésticos (por ejemplo, bañeras).
Es importante destacar que los ahogamientos suelen ser silenciosos y rápidos. No siempre tienen un aspecto dramático. Y en los adultos mayores, incluso una breve pérdida de equilibrio o un episodio médico repentino pueden convertirse rápidamente en una amenaza para la vida.
Con el rápido envejecimiento de la población mundial, esta cuestión cobrará aún más relevancia en las próximas décadas.
¿Qué hay que cambiar?
Los autores sostienen que la prevención de ahogamientos debe ir más allá de un enfoque centrado en los niños e incluir:
- Campañas de concienciación específicas para cada edad
- Integración de la seguridad en el agua en los programas de salud para personas mayores
- Recomendación de nadar en lugares supervisados
- Consulta médica antes de realizar actividades acuáticas cuando existan afecciones subyacentes
En otras palabras: la seguridad del agua debe tenerse en cuenta a lo largo de toda su vida útil.
Por qué es importante para la comunidad dedicada a la seguridad del agua
Para las organizaciones, los responsables políticos y las empresas del sector de la seguridad acuática y las actividades al aire libre, esta investigación transmite un mensaje claro:
- Las soluciones de seguridad deben estar dirigidas a todos los grupos de edad Las estrategias de comunicación deben incluir explícitamente a las personas mayores.
- La prevención debe combinar educación, entorno y equipamiento
El equipo de seguridad no sustituye la responsabilidad ni la supervisión, pero puede añadir una capa de protección fundamental, especialmente para las personas más vulnerables.
Un cambio de perspectiva necesario
La prevención global de los ahogamientos ha logrado avances reales.
Sin embargo, los avances en un grupo demográfico no deben impedirnos ver los riesgos emergentes en otro.
Los datos son claros:
Los adultos mayores son una población vulnerable, y a menudo pasada por alto, en lo que respecta a los ahogamientos. La primera medida es crear conciencia. La siguiente es diseñar estrategias de prevención inclusivas.
Fuente
Işın, A. y Peden, A. E. (2026). Ahogamientos entre personas mayores: un componente descuidado pero vital de la prevención global de ahogamientos. Epidemiología de las lesiones.
https://doi.org/10.1186/s40621-025-00651-4



