La competencia acuática es la combinación de conocimientos, observación y habilidades prácticas que permite a una persona moverse con seguridad en, sobre y alrededor del agua – incluyendo la capacidad de leer las condiciones ambientales como corrientes, viento, mareas y comportamiento de las olas antes de que se vuelvan peligrosas. Va mucho más allá de la simple capacidad de nadar: una persona con competencia acuática reconoce las primeras señales de alerta, comprende cómo interactúan las fuerzas y sabe cuándo y cómo cambiar de estrategia.
Bueno saberlo:La competencia acuática no es un nivel de habilidad fijo, se desarrolla a través de la experiencia, el conocimiento y la observación deliberada. Incluso los deportistas acuáticos experimentados pueden verse superados en entornos desconocidos como costas de marea o aguas libres frías.